Santiago García Lucio

Tortilla francesa

Título original: La mort de Marat
Museo: Museo Real de Bellas Artes, Bruselas (Bélgica)
Técnica: Óleo (165 cm × 128 cm.)

La muerte de Marat fue completada en 1793, tan solo cuatro años después del inicio de la Revolución francesa.

Se la considera la primera pintura modernista debido a como el artista tomo el tema político sin transmutarlo, siendo una pieza políticamente cargada que aborda un evento importante de la época.

(Francia, 1748–1825) Pintor neoclásico francés por excelencia su pincel pronto dejó sentir constantes referencias greco-romanas, buscando así hacerse uno con aquellos tiempos, modelo al cual el Neoclasicismo aspiraba a retornar.
Su obra, bañada en solemnidad cuasi religiosa, documenta a la perfección los agitados momentos que vivió su país, plasmando así, sobre el lienzo, la convulsa Francia de aquellos tiempos.

Jacques Louis pronto dejará sentir esa alma creativa, mayormente cubriendo sus libros con dibujos, los cuales iban a terminar por convertirse en pinturas.

No será hasta más adelante cuando se decida potenciar sus aptitudes, en este particular, de la mano de Boucher y la Real Academia de Pintura y Escultura, quienes serían encargado de enseñarle el oficio, llegando este incluso a emprender viaje en dirección Italia buscando empaparse de los Clásicos.

Finalmente David optará por transformar sus pinturas en armas las cuales, al servicio de la Patria, nunca dejaron de apoyar esta su Revolución, convirtiéndole así en un propagandista político

Será así como, siempre del lado de su país, Jacques Louis se decida a pintar imágenes donde constantemente se respire el clima político francés, rayanas incluso en el fanatismo lo que pronto le valdría un gran puesto al lado de los más grandes dirigentes del Terror.

Tal fue su talento que pronto conseguiría pintar a Jean Paul Marat —su amigo— a la manera de La Pietá, creando así a toda una suerte de Dios a quien, a posteriori, el pueblo llegaría incluso a venerar, rezándole, generando así, para el francés, una suerte de nuevo Mesías.

Análisis pictórico


En la imagen puede verse a Marat relajándose tranquilamente en su bañera a causa de su virulenta enfermedad de la piel, la cual le llevará a desarrollar constantes picores sobrevenidos siempre en violento acceso al tiempo que escribe sobre un folio sostenido por su mano izquierda: la lista negra de enemigos a la Revolución, futuros candidatos a Guillotina. Yerta, su mano derecha sigue sosteniendo aún la pluma, sempiterna espada y escudo del periodista revolucionario. La bañera, mudo testigo, queda empapada en sangre.

Será así como, unas horas antes, Charlotte Corday termine arrebatándole la vida con la excusa de traer, para él, una presunta lista acerca de los enemigos de la Revolución, quienes, a su vez, lo son también del ex-químico. Será entonces, durante la entrega cuando la mujer, armándose de valor saque un cuchillo, hasta entonces oculto entre sus vestimentas acabando para siempre con la vida del otrora ex-médico.

Charlotte ha matado a Marat, el hombre, pero ha creado a Marat, la leyenda, convirtiéndolo así en un mártir. Y es que, como dijo un Historiador: «Había gente que incluso le rezaba: “Corazón de Jesús, corazón de Marat”, decían».

Si te fijas en el cuadro de David, el cuerpo de Marat está colocado exactamente igual que el cuerpo de Jesús en las representaciones clásicas de La Piedad: el descenso de la cruz. Así que, claramente, se está asociando a Marat con Cristo. Y Marat representa una nueva especie de Dios en la República radical, que dijo Sarah Maza, Prof. En Universidad Northwestern.
De estilo eminentemente Neoclásico (este movimiento fue visto como un renacimiento del arte idealizado de la antigua Grecia y Roma) obra, nacida del pincel de Jacques Louis David, buscará darle algo de empaque a la Revolución convirtiéndose, finalmente, en propaganda al servicio de la misma.

Como otras pinturas neoclásicas , La muerte de Marat tiene una composición donde impera el equilibrio; Marat y su bañera forman un plano horizontal al frente de la escena que compensa su fondo minimalista. Este arreglo recuerda a una escena teatral, pues el personaje principal es iluminado por una luz directa, como de un reflector, encontrándose además rodeado de una selección de accesorios estratégicamente dispuestos, como su lista recién escrita y el arma de asesinato, tirada en el suelo.

Otra característica neoclásica presente vendría a ser un interés en el idealismo clásico. Si bien el estilo y la mayoría de los detalles de la configuración de la bañera están basados en la vida real, David optó por darle un toque de glamour al propio Marat, dejando de lado la representación realista de su dermatitis visible para, en su lugar, retratarlo con una piel inmaculada. La pose de Marat, que recuerda a la Pietà, es una decisión estratégica orientada a representar a Marat a la manera del mártir impecable.

Psicología del color mediante, puede apreciarse una paleta mayoritariamente fría (aquella que contiene azul en su composición) frente a tonalidades cálidas (aquellas que, por contra, contienen rojo en su composición). Son fríos, así pues, el blanco de mantas y almohada, el albo del turbante que abriga su cabeza, el aguamarino de la manta donde reposa la carta o el glauco del útil escritor, aún sostenido por su mano derecha.

Quedan, a modo de colores cálidos, piel y tabla de madera jugando así a modo de contrapunto, destapándose la primera como punto de fuga de la presente composición pictórica.
Columbramos, en esencia, un cuadro capaz de connotar invierno, hielo, noche, tranquilidad, calma, tristeza, nostalgia, misterio, paz, seguridad, amplitud o lejanía.

 

Trabajos citados
o «The French Revolution» [Película] de History Channel –

o “El espíritu de Marat” de Santiago García Lucio –

https://www.kobo.com/es/es/ebook/el-espiritu-de-marat-1

o «De Delacroix a María Antonieta: las pinturas más emblemáticas de la Revolución Francesa» de KIVANC, T. –
o Maza, Sarah (Entrevista) de History Channel
o «Colores cálidos, colores fríos» de Musso, C. –

https://www.blogdelfotografo.com: https://www.blogdelfotografo.com/colores-calidos-colores-frios/

o  «Obras: La muerte de Marat» de Santos, M. C. –

https://historia-arte.com: https://historia-arte.com/obras/la-muerte-de-marat/

o «Jacques Louis David» de Sienra, R. –

https://mymodernmet.com: https://mymodernmet.com/es/jacques-louis-david-muerte-de-marat/

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